En nuestra industria, cada cierto tiempo aparece una nueva técnica que merece nuestra atención. La telemetría hizo accesibles los datos desde emplazamientos remotos; los medidores portátiles de calidad del agua nos proporcionan gran información sobre estos parámetros, y, ahora, los muestreadores pasivos.

Es muy difícil calificar alguna cosa como nueva, radical o rompedora: normalmente es una progresión natural o un desarrollo de algo previamente existente. Pero si consigues hacer más fácil, económica y efectiva una técnica repetitiva, pero de importancia vital, se puede decir que hemos dado un importante paso adelante.

Estoy seguro de que habéis oído hablar de las técnicas de muestreo de aguas subterráneas conocidas como “pasivas” o “sin purga”. En Norteamérica, donde se introdujeron hace unos 10 ó 15 años, han ido ganando aceptación hasta el punto de ser incorporadas en algunas normas técnicas. En Van Walt creemos que sólo es una cuestión de tiempo que esta opción sea reconocida como una técnica de muestreo de aguas subterráneas fiable y económica por los hidrogeólogos de toda Europa.

El muestreo pasivo se basa en la instalación de un dispositivo en un pozo y dejarlo durante todo el tiempo entre dos eventos de muestreo. La idea subyacente, tal como ha demostrado la investigación, es que una muestra obtenida mediante esta técnica nos proporciona una representación real del estado del agua alrededor del pozo. Su ventaja principal es que no se produce agua de purgado en absoluto, existe una variabilidad menor entre muestreos, no produce turbidez y, en general, los costes por muestra se reducen considerablemente. Particularmente, son útiles en pozos profundos o de baja recarga.

Los dispositivos para muestreo pasivo suelen ser fáciles de instalar, lo cual proporciona un importante ahorro de tiempo y de dinero. Si lo sumamos a las demás ventajas, como la menor necesidad de equipamiento en campo, la ausencia de agua de purga y la seguridad de que la muestra siempre se toma a la misma profundidad, es fácil entender por qué esta técnica está ganando popularidad. Y además de todos los ahorros de coste y tiempo, ¡representa la tecnología más “verde” disponible!

Como puedes ver, nos estamos tomando muy en serio esta técnica, y estamos trabajando duro para conseguir su aceptación entre la comunidad de expertos en aguas subterráneas. Después de haber investigado las diferentes opciones que nos ofrece el mercado, hemos optado por el Snap Sampler, de ProHydro, que es el que hemos considerado que presenta más ventajas. Diseñado, desarrollado y fabricado por un antiguo colaborador del organismo regulador de las aguas subterráneas en Estados Unidos, el Snap Sampler ya dispone de una amplia historia de éxitos.

Como parte de nuestras actividades de promoción del muestreo pasivo, estoy encargada de realizar un estudio sobre su aceptación como un método de muestreo de rutina de aguas subterráneas, de las técnicas “sin purga” en nuestros mercados directos (Reino Unido, Irlanda, España y Nueva Zelanda). Si lo deseas, puedes participar, junto con otros expertos del sector, en nuestra encuesta. ¡Nos gustaría conocer tus opiniones!

Kim Robertson
Van Walt Ltd.